21.11.09

Estoy en esos momentos en los que quiero dormirme y despertar al mes, un diecisiete de diciembre por ejemplo.

Un día de siete poco compensa la verdad, pero es lo que hay.

Ni siquiera la niebla ayuda.

14.11.09

De cómo


Socialmente gusta lo lineal, lo que no se sale de los estereotipos y digámoslo así, lo que encaja. Yo no sé si encajo demasiado o tal vez ni siquiera tenga una forma definida. Me gustan demasiado los contrastes, me encanta Chopin y me activa Tchaikovsky, me relaja Vetusta y me pone Cannibal Corpse. Sé lo que quiero y lo que deseo pero no sé si quiero conseguirlo, me gusta en exceso el masoquismo limitado y reversible, importante reversible, lo definitivo me asusta. Soy retorcida hasta la saciedad no comprendiendo lo simple, nula en ajeno y profundo.

El lago de los cisnes me perturba demasiado, no tanto como el calor en la nuca, pero sí bastante.

De cómo somos sometidos a un juicio continuo e inevitable, el propio; de cómo la fortuna es terriblemente irregular desbordando por un lado y quedando seca por otro.

5.11.09

Es como el mar



Amplio, profundo, con corrientes ascendentes y descendentes, con resacas y mareas, lleno de contrastes. A veces frío y a veces caliente. Nadie puede negar su existencia pero pocos lo conocen en profundidad. Puede ser rico y luminosos hasta enamorar, lúgubre y hediondo hasta repugnar.

Respecto a mí, el mar me fascina, me encanta como lame temeroso mis pies, y otros días me empapa entera sin contemplaciones. Me encanta flotar en mar abierto y apenas ver la costa, observar los claroscuros del agua mientras siento el mayor pánico de mi vida al ver la inmensidad inabarcable.

No hay nada mejor que bucear (literalmente), mover las aletas lentamente mientras las algas se apartan a tu paso, sentir las corrientes en los tobillos y mirar con curiosidad los peces y estrellas que te ven y no quieren verte.




Es como él, lo amo y lo temo.

Esta es la metáfora más literal que he encontrado, y la que más me complace.

30.10.09

Porque demasiado a menudo dejamos para la intimidad ciertas cosas y nos dedicamos a ser unos hipócritas integrales.



>>Y dejó de sentir si lloraba o era el agua de la ducha, pero (al menos), el agua caliente le hacía sentirse vivo. <<

24.10.09

Dejadlo

Dejad de pedirme que sea razonable, dejadme a mi aire, aire de otoño, dejadme mojarme con el agua pre-invernal, dejadme escribir siempre repitiendo la primera palabra, dejadme coexistir conmigo misma, dejad de mentirme fingiendo que lo entendeís.




He llegado a la conclusión de que la evolución no existe, es un invento de las editoriales para editar libros a quintales. Seguimos igual de obcecados, igual de dependientes del instinto y los deseos. La razón no es más que otro apelativo para el instinto.


p.d: Estoy febril y me va a estallar la cabeza

18.10.09

Voz en off

Últimamente la voz en off que narra la vida de la chica de costumbres está dividida, narra sus hechos cotidianos y mundanos, esos tan aburridos que todo el mundo ejecuta igual. Como es consecuente, esa voz es monocorde e insensible.

Sin embargo se le opone una voz profunda, de esas que embelesan, que narra lo que ella sueña, lo que ella desea y lo que ella vive (queriendo decir con vivir aquello en lo que cada célula de su cuerpo vibra de gozo).


Ahora la chica de costumbres lucha, a veces con más ímpetu, otras con menos; por tener sólo una voz en off, una que embelese siempre.

11.10.09

Trágate una piedra

Lo curiosas que son las sonrisas idénticas… pero creo que esto es peor que tragarse una piedra (a modo de lobo-persigue-cabritillos).
Lo dicho, para la próxima a perderse por montes del norte a empaparse de la lluvia desconocida.

8.10.09

Tardes, noches, mañanas, tardes, noches, mañanas

Hay tardes bonitas por el olor de un bizcocho, por el descubrimiento de una canción (de esas que calan hondo) o simplemente por el regalo de que un gorrión se posa en la repisa de la ventana.


Hay noches malas por despertar a las 3:29 al sentir que el diluvio universal (o no tan universal) amenazaba con mojar el escritorio.

Hay mañanas insípidas por la amenaza de la lección mal aprendida o el tedio de las clases.


En esto se resumen las 24 horas que dura un día, o más bien el tiempo en el que la Tierra rota sobre sí misma. Lo que quieras.

1.10.09

Debo un texto y un regalo (dos, de hecho); pero, después de tanto tiempo la urgencia es cómica. No hay inspiración para nada, hay algo vacío ahí dentro. Ese mínimo creativo que todos tenemos ha huido.

La música no me llena, la lectura sí pero no hay tiempo para esos placeres… lo que de verdad me llena en verdad no me llena, es sólo figurado. Figuramos demasiado creo yo.

La carne vende y el alma no, siendo que el alma vale más, nunca lo entenderé, tampoco entiendo la economía y por eso doy química que es más de lo mío.

De cómo lo fácil se vuelve difícil y las marías joden la vida. Si hubiera un dios que me escuchase, le pediría un pelín de apoyo moral que falta hace este año.

27.9.09

Caledioscopio de imágines

En estos momentos la relación cuerpo-mente está bastante deteriorada. Y de la relación deseo-obligación ya ni hablamos.


"y lo que veo no es más que un caleidoscopio de imágenes de lo que pasó, de lo que fuimos, de lo que pasará y de lo que seremos"

16.9.09

Migas en el albornoz

Nunca pensaste que echarías de menos verme cada mañana, no valoraste lo especiales (e irrepteibles) que eran esos amaneceres. Jamás se te pasó por la cabeza que lo que empieza acaba (aunque tú y yo sabemos que los finales no son definitivos). No se te ocurrió pensar que cambiarías de opinión respecto a mis desayunos postducha. Nunca pensaste que echarías de menos las migas en el albornoz.



Tal vez sí lo sabías y no quisiste verlo.

10.9.09